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mett barcelona hotel

Behind the Aesthetic — Tolo Cursach Far

Con casi tres décadas de trayectoria, CMV Architects se ha consolidado como uno de los estudios de referencia en diseño hotelero de lujo a nivel internacional. Desde su base en Mallorca y Barcelona, y con presencia en mercados tan diversos como Vietnam, el estudio ha desarrollado proyectos que van más allá de la estética para crear experiencias memorables que conectan profundamente con huéspedes y territorio.

Tolo Cursach Far, arquitecto y socio de CMV Architects, lidera proyectos donde la sostenibilidad, la identidad de marca y la experiencia del huésped se entrelazan con una visión humanista de la arquitectura. Su filosofía es clara: el diseño debe servir a las personas, anticipar las necesidades operativas del hotel y respetar el entorno en el que se integra.

CMV Architects cumple 30 años diseñando espacios para vivir y estar. Desde tu perspectiva como arquitecto de hotelería de lujo, ¿cómo ha evolucionado la definición de «lujo» en el diseño hotelero desde que comenzaste hasta hoy?

Qué bien suena en inglés, Luxury, y que raro suena en castellano, Lujo. Me gusta más hablar de hoteles singulares o de gama alta. Llegamos a este segmento de la Hotelería gestionando la reforma del hotel Majestic, no el diseño. Este hecho nos permitió entender este tipo de producto tanto desde la óptica del explotador, como desde la del usuario, del cliente. Antiguamente este segmento se indentificaba con un servicio excelente y una localización premium. Ya no basta, ahora son necesarias experiencias únicas y personalizadas, segmentadas por nichos, enfocadas a un bienestar integral (nutrición, sueño, expert wellness, mindfulness…), y por supuesto, hablando de diseño, hay un alejamiento de los estándares clásicos homogéneos asociados al lujo, desplazados con conceptos más contemporáneos y autóctonos, con los cuales CMV se identifica completamente.

En vuestro manifiesto definís vuestra vocación como «conectar personas con espacios estimulantes». En un mundo donde la tecnología puede anticipar cada necesidad del huésped, ¿cómo logras que el diseño preserve —o incluso intensifique— esa conexión humana y emocional que define la verdadera hospitalidad?

Es uno de los retos que tenemos por delante, las personas deben tener una experiencia fluida entre digital y presencial, sin fricciones. La automatización de procesos debe ser una ayuda para mejorar la experiencia en los espacios, no entorpecerla. Control por voz para ajustar ambientes, preferencias pre-ajustadas de clientes repetidores… sólo vemos ventajas, si están bien implementadas.

Vuestro manifiesto menciona la importancia del «factor humano» en cada proyecto. ¿Podrías compartir un momento específico en algún proyecto hotelero donde escuchar profundamente al cliente o al equipo operativo transformó radicalmente vuestra propuesta de diseño?

Siempre le damos mucha importancia a las conversaciones iniciales con el cliente, para entender bien el briefing. Muchas veces son conversaciones abiertas, y se define conjuntamente las líneas generales del proyecto, antes de diseñar nada. Así, es más fácil acertar después, cuando empieza el proceso. Intentamos que el cliente se sienta tan padre de la criatura como nosotros desde el principio.

CMV tiene presencia desde Mallorca hasta Vietnam. ¿Cómo traducen la identidad de una marca hotelera de lujo internacional respetando al mismo tiempo la autenticidad y el carácter del lugar donde se construye? ¿Dónde está la línea entre universalidad y lugar?

No es incompatible en absoluto, diría que todo lo contrario. Siempre intentamos que nuestros proyectos tengan una lectura local : país, localización, materiales, costumbres… para nosotros es un must, y en general es compartido por nuestros clientes, cualquiera que sea la marca o el posicionamiento que busquen. A nuestro entender hoy día es un commodity, algo irrenunciable. El sello local integrado en el diseño del hotel es un potenciador de cualquier marca.

La sostenibilidad es uno de vuestros pilares fundamentales. Más allá de certificaciones y materiales, ¿cómo estás diseñando hoy espacios hoteleros que no solo minimicen impacto ambiental, sino que mejoren la eficiencia operativa y el bienestar tanto de huéspedes como del equipo que trabaja allí diariamente?

En CMV somos defensores de los métodos tradicionales, que son consecuencia de años de experiencia. Por ejemplo, no hay mejor manera de acondicionar el confort de un espacio, que entender cuáles son los vientos dominantes en un lugar, y aprovecharlos para tener una buena ventilación cruzada en un espacio, y unos buenos porches o pérgolas en las orientaciones dominadas por el sol. Con esto no estoy rechazando el aire acondicionado, pero si dando la oportunidad de limitar su uso en muchos momentos del día y de la noche. Esto es más eficiente que cualquier sistema de recuperación de calor o de cerramientos de vidrio carísimos con múltiples capas de protección solar. No tenemos que olvidarnos de la experiencia de siglos de construcción local, por mucho que la tecnología nos “permita” sustituirlos hoy en día. Así entendemos la sostenibilidad, como principio de diseño, no como parche posterior.

Has visto cómo el diseño de espacios públicos en hoteles —lobbies, restaurantes, terrazas— se ha vuelto tan importante como las habitaciones. ¿Hacia dónde crees que evoluciona el diseño de estos espacios sociales en la próxima década? ¿Qué estás explorando que aún no hayamos visto?

Las zonas comunes de un hotel deben ser un sitio de intercambio con el lugar dónde está ubicado, invitando a los residentes a participar de ellas de una manera natural, sin muchos filtros de entrada. Creo que la tendencia es realizar espacios abiertos y sin jerarquía : transiciones casi invisibles entre usos, terrazas habitables todo el año, cocinas semi abiertas y barras escultóricas —la oferta de F&B debe ser uno de los motores del proyecto, generadores de marca propia incluso. Mejorar la relación interior/exterior sigue siendo el reto : La biofilia debería ser real, no decorativa, y creo que debemos focalizarnos en trabajar más la parte sensorial del diseño.

Trabajáis con un equipo multicultural de más de 70 profesionales. ¿De qué manera esta diversidad cultural enriquece vuestra forma de pensar el diseño hotelero, y cómo se refleja tangiblemente en vuestros proyectos?

Lo tenemos muy interiorizado, tenemos 10 nacionalidades distintas en los estudios, llevamos muchos años con oficinas en Vietnam con 100% gente local… pero ahora que lo comentas sigue estando en nuestro Debe aprovechar más la oportunidad que nos ofrece esta variedad cultural. De todos modos, Asia y Europa son mundos muy diferentes, con distintas necesidades, que hemos aprendido a atender de la manera adecuada. Y no siempre es la misma, te lo aseguro.

Si tuvieras que diseñar hoy el hotel de lujo del futuro —digamos para el año 2035— ¿qué elemento, concepto o experiencia incluirías que los hoteleros actuales todavía no están considerando pero que será esencial?

Además de lo comentado en la anterior pregunta, respecto a las tendencias que creo que se explorarán en los próximos años, de cara al largo plazo creo que tenemos pendiente explorar nuevas fronteras, y me encantaría participar con CMV en su visualización hotelera : el fondo del mar y el espacio. Muy utópico todavía.

Entre todos los proyectos hoteleros en los que has trabajado, ¿cuál consideras que mejor representa la filosofía de CMV de crear «proyectos memorables», y por qué?

Todos nuestros proyectos tienen una parte de nuestro corazón en ellos, pero si tuviera que destacar alguno sería el hotel Barceló Raval, por lo que significó en su día, para el cliente, para el barrio, para nosotros….y el Yalikavak Marina Hotel y el Beach Club Aura, en Bodrum, por la libertad con la que nos permitieron trabajar, tanto propiedad como operador, con un resultado que considero espectacular.

Finalmente, ¿en qué proyectos futuros está trabajando CMV que te emocionen especialmente, y qué retos de diseño estás abordando en ellos que puedan inspirar a otros profesionales del sector?

Es verdad que a pesar de que ponemos toda nuestra experiencia y emoción en cada proyecto, siempre hay algunos que te motivan más que otros, sin desmerecen ninguno. Tenemos acuerdos de confidencialidad con nuestros clientes, así que no podemos hablar de proyectos que están en proceso aún, algunos de ellos muy ilusionantes. Los proyectos de nueva planta siempre te permiten un grado de libertad superior a las reformas de edificios existentes, y puedes proponer cosas diferentes…alguno con estas características tenemos sobre la mesa. No es cierto que todo esté inventado, siempre se le puede dar una vuelta más a todo, hay que acostumbrarse a dudar, para después decidir. Reivindicamos la duda.

Tolo Cursach Far, Arquitecto y socio de CMV Architects

Imagen superior: Hotel METT Barcelona, uno de los últimos proyectos de CMV Architects


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